lunes, 2 de mayo de 2005

MODA: ¿PUEDE CONSIDERARSE FRíVOLO Y SUPERFICIAL TENER MáS DE DOS JUEGOS DE ROPA INTERIOR?





Dificilismo estimado de la lectura: 2,3


Un nuevo escalafón social, esta vez de indumentaria:


1) Ropa inteligente con cintura autoajustable, manchas autolimpiables y autodestrucción ante una combinación de mal gusto.

2) Ropa confeccionada en hilos de oro.

3) Ropa confeccionada en hilos de plata.

4) Ropa confeccionada en hilos de adamantium (el metal más duro y resistente del planeta)

5) Ropa que los actores de Hollywood venden en la alfombra roja del Oscar.

6) Ropa hecha a medida (que significa que tenés mucho dinero o que tu cuerpo no coincide con el standard de anatomía humana)

7) Prét – a – porter (“listo para usar”, o sea, el 99 % de la ropa). 8) Ropa de la temporada actual (Jersey de lana en gris haciendo degradé acompaÑado de falda de flores tableada y abullonada con informal cinturón de tweed con flor y zapatos de salón de punta redonda de ante verde).

9) Ropa de la temporada del aÑo pasado.

10) Ropa de la temporada de 1965.

11) Ropa de la temporada de 1985, hombreras y corte cubano incluido.

12) Ropa berreta para seÑoras de 60 aÑos que promocionaba Ante Garmaz en su programa.

13) Ropa que usamos exclusivamente en los casamientos (Por ejemplo, un traje comprado en 1992).

14) Ropa de casamiento suplente (Por ejemplo, blazer de la secundaria combinado con pantalón de corderoy).

15) Ropa heredada de tus padres.

16) Ropa heredada de tus hermanos mayores.

17) Ropa heredada de tus sobrinos.

18) Ropa confeccionada en un buque factoría.

19) Corbata ecológica, es decir, que tiene dibujado un delfín.

20) Pantalones de fajina de doscientos pesos adquirido en un local de la galería “Bond Street”.

21) Pantalones de fajina auténticos de la tienda de rezagos del ejército “El Pulga”.

22) Bermudas en general.

23) Remera roja con una estrella amarilla en el medio (tipo creativo publicitario).

24) Remera de Bugs Bunny o Bart Simpson disfrazados de rastafari.

25) Remera con muerto viviente mirando a cámara de grupo de Heavy Metal.

26) Remera conseguida gratis durante una promoción o acto político, con inscripciones como “Gatorade” o “Macri 2004″.

27) Remerón de seÑora utilizado por un hombre.

28) Camiseta de pijama pero que entrecerrando los ojos y con un poco de esfuerzo parece una remera.

29) Cualquier remera utilizada por cualquier varón mayor de 30 aÑos (puede aplicarse al jean y las zapatillas).

30) Colección de pantalones a los que le falta el botón de adelante.

31) Camisa con mancha de café que después de abundantes lavados consideramos que “ni se nota”.

32) Camisa con mancha de café que sí se nota pero un traicionero lavado de ropa nos agarró de sorpresa y es lo único que tenemos para salir a la calle.

33) Camisa con mancha de café que nos manchamos ayer y nos pusimos hoy sin lavar.

34) Galochas.

35) RiÑonera.

36) Pantalones con la bragueta rota.

37) Equipo de gimnasia con mocasines.

38) Medias de dos pares diferentes pero del mismo color.

39) Medias de dos pares diferentes pero de un color que en la oscuridad puede confundirse (por ejemplo, azul oscuro y marrón)

40) Medias de dos colores completamente diferentes pero que si caminamos arrastrando los pies para mantener el pantalón bien abajo, cubriendo los tobillos, capaz que zafamos.

41) Medias con un agujero (el del dedo gordo).

42) Medias con más de un agujero.

43) Calzoncillos con más de un agujero.

44) Calzoncillos con tres agujeros o más (poco recomendables para una cita amorosa).

45) Calzoncillos sin agujeros pero con un “Animal Print” o el escudito de Superman (Tampoco los recomiendo).

46) Pulóver atado en el cuello.


Publicado a las 11:40 p.m.


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Dato 52: Alf 2


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caparros.gif“Todo el mundo, aun los más inadvertidos, sabe muy bien que la persona dentro del traje de ALF es el famosísimo y talentoso actor Mihaly ‘Michu’ Meszaros, originario de los paises del este. Si bien su trayectoria es tan importante como su estatura, ‘michu’ participó en grandes obras, pilares de la cinematografía bizarra tales como ‘Freaked’ y ‘Warlock’ (en la que Michu interpreta a un valeroso guerrero que junto a su enamorada, enana ella también, salvan al mundo.


“Espero que esta breve reseÑa sirva de corrección a los lectores que enchastran indignamente, la imagen, memoria y honor de nuestros artistas contemporáneos.


“Para los más curiosos y eruditos, aquí adjunto un link hacia dos fotos de Michu : una en un atuendo típico kozako (¿de su país natal?) y otra de su aÑos mozos en los EEUU.” (Fuente: El lector Arturo Chomyszyn. Probabilidades de exactitud: 56 %. El dato pafrece fiable, pero tiene una penalización por protestar innecesariamente el veredicto del juez: Si lee atentamente, se le adjudicó al dato del Sr. Di Cocco una probabilidad de exactitud ínfima)


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¡UN ÑAÑAÑAÑAÑA POR AQUí!





sabelotodo.gifHe decidido adjudicarme un Sabelotodo de Oro para mí, ya que me di cuenta que en el artículo de más abajo puse como ejemplo de SeÑor Medieval a Enrique VIII, cuando cualquier hijo de vecino sabe que este obeso y despótico monarca reinó Inglaterra entre 1509 y 1547.


¡Punto para mí! Chiiiiva, chiiiiva…


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domingo, 1 de mayo de 2005

DECLARACIóN DE PRINCIPIOS DEL HUMORISTA HONRADO: ¡POR FAVOR, REíTE DE Mí, NO CONMIGO!





Amigos, es hora de quitarnos la máscara: El llamado “humor inteligente” no existe.


Ignoro en qué momento el bufón de la corte fue elevado en el escalafón social, hasta convertirse en este personaje respetable que hoy participa en mesas redondas de la Feria del Libro o sale en la tapa de los suplementos de espectáculos. En tiempos antiguos comía las cáscaras de sandía que le arrojaba el SeÑor medieval y dormía en las caballerizas.


Asimismo no es del todo cierto, como intentan insinuar los humoristas actuales, que sirviera como “voz crítica”, a quien se le permitía arrojar dardos contra los personajes del Gobierno usando la poderosa fuerza de la ironía. Sinceramente, no me imagino a Enrique VIII reflexionando sobre sus políticas o hachazos a futuras ex esposas a partir de una broma de su contrahecho bufón; me lo imagino más bien enviándolo al cadalso sin meditarlo un segundo; también me imagino que en la realidad los bufones de la corte se limitarían a chistes sobre suegras – o sobre opositores con muy pocas chances de llegar al trono.


No está mal, claro, que los bufones del siglo veintiuno no tengan que alimentarse de cáscaras de sandía sino de jugosos bifes de chorizo como cualquier persona normal. Pero ¿es necesario escucharlos contestando reportajes y diciendo estupideces como “mi humor sirve para hacer reflexionar”?


No, querido, no; el humor no sirve para eso. Te estás confundiendo con la filosofía, la matemática o la sociología; El humor, en todo caso, sirve para hacer reir. Y por lo general nos reímos cuando dejamos de pensar; cuando a un pariente se le rompe la silla de plástico de jardín y se va al piso, o cuando alguien es enchastrado con una sustancia viscosa; luego correremos a socorrerlo (o no, depende de cómo nos llevemos con el pariente), pero la primera reacción suele ser una risa desbordada, salvaje, primitiva, surgida precisamente de no detenernos a reflexionar en el lado trágico de la situación.


Es cruel, pero es la verdad. Pueden admitirlo. Nadie los está viendo. Es más, si alguien les pregunta pueden decir que no están de acuerdo; No me ofendo. Pero, vamos, rememoren la imagen del Tío Rafael patas para arriba por culpa de esa silla traicionera. Eso es… Sonrían vergonzosamente. No tiene nada de malo… O sí, pero nadie se va a enterar… Así me gusta, mis risueÑas y chacotonas hienas pervertidas.


Claro, el humorista con cola de paja de la actualidad jamás lo admitirá. Si tuviera fingir que se resbala en una cáscara de banana para conseguir risas sinceras, si tuviera que aceptar que es un colega del payaso Campanita se sentiría poco distinguido y tal vez no lo dejarían entrar a las fondas sobrevaluadas de Las CaÑitas; prefiere seguir lanzando ironías sobre funcionarios o top models y disfrutando de la sonrisa impostada de sus aduladores; Estos últimos, personajes tristísmos que ríen con ganas ensayadas ante estas agudezas, ya que después de todo da menos fiaquita reírse de un chiste sobre Kirchner que ir a una marcha en su contra. Luego, cuando alguien les recomiende “Loco por Mary” contestarán con petulancia que “no les gusta ese tipo de humor” y dirán lo mucho que se han reído con lo que dijo tal o cual ácido conductor radial.


En el mejor de los casos, desgraciadamente, es una risa chirle, con poco ruido. La risa espontánea es difícil de fingir. Produce esos gorgoteos guturales que se emiten cuando uno quiere demostrarle al compaÑero de butaca lo inteligente que es al haber entendido el chiste; o qué tan de acuerdo está con el dardo lanzado por el monologuista de gracia tenue que, sin la colaboración de estos acomplejados, se vería desnudado en su condición de sencillo “opinador”, de esos que brotan como hongos en los rincones de cada espacio mediático.


¡Basta! ¡Es un llamado a los autodenominados GRACIOSOS de todo el globo! ¡Desterremos de nuestra cabeza el paradójico concepto de “humor inteligente”! ¡Lancemos nuestras trilladas reflexiones sobre las relaciones humanas y nuestras prótesis de látex de Menem por la ventana y tratemos de ser graciosos en serio, de provocar la risa sincera, aquella que hace lanzar coca cola por la nariz, aquella que afloja la vejiga y provoca papelones! ¡Y si para eso hace falta arrojarnos a un estanque de clara de huevo batida, que nos tiren una llave inglesa en la cara o bailar como monos con unos graciosos sombreritos hagámoslo sin chistar, o admitir que bien, bien, bien en el fondo – y tal vez no tanto – no tenemos más GRACIA que una conversación de ascensor sobre el clima!


Publicado a las 22:32 p.m.


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viernes, 29 de abril de 2005

Dato 51: Alf


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caparros.gifEl que estaba adentro del muÑeco de Alf era Tatú, el de “La Isla de la Fantasía”. ¡Mirá Vos! (Fuente: el lector Nicolás de Cocco, que a su vez lo leyó en la revista “Semanario de lo Insólito”. Probabilidades de exactitud: 0,1 %, por supuesto)


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¡GRACIAS, GRASITAS MíOS!





La polémica está instalada: Contradiciendo a la autoproclamada experta en pasajerismo de avión Paola L., he recibido CENTENARES de mails apoyando a los GRASAS que Sí aplauden cuando el aparato aterriza. Lo que prueba una vez más que, con un pie en el siglo veintiuno, la gente sigue sin TRAGARSE NI A PALOS que es normal que los aviones vuelen.


Por lo que se le retira a la lectora – provisoriamente, hasta que se aclare todo – su MEDIO SABELOTODO DE BRONCE. Esperemos que lo entregue pacíficamente.


Miren, críticas cinematográficas de cuatro palabras.


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jueves, 28 de abril de 2005

¡LOS VIEJOS OFICIOS OLVIDADOS ATACAN DE NUEVO!





Entrar al viejo taller de Don Isaac Schlotszky es como meterse en una Máquina del Tiempo que nos lleva a tiempos más nobles y amables (especialmente porque vive en una distorsión espacio – temporal que lo ubica eternamente en el aÑo 1923, y para visitarlo hay que meterse en una Máquina del Tiempo que nos lleva a tiempos más nobles y amables), donde la producción en serie y la informatización del trabajo no tienen cabida: Don Isaac es, probablemente, el último poceador de flan casero.


Todos nos hemos preguntado “cómo se hacen” o “quién se los pone” o “qué cara tiene el que hace esas cosas”; el caso es que el flan casero no sería lo mismo sin los clásicos pocitos que lo diferencian de su primo bastardo el flan industrial; La respuesta está en este rústico taller, donde se guardan secretos y técnicas transmitidas de generación en generación desde hace milenios, desde que el primer flan se concinó en la antigua Babilonia con huevos de la hoy extinguida gallina del desierto.


A sus 92 aÑos, Don Isaac se mueve con la energía y la agilidad de un joven de veinte (aunque aparenta 150), producto de mantener viva la mente y el alma con su trabajo sin pausa. Contemplar el fascinante proceso del poceado de flan casero es fascinante, aunque suene redundante (y fascinante): Todas las maÑanas, Don Isaac recibe la carga de flan artificial que posteriormente se encargará de pocear para convertir en flan “de tipo casero” (el verdadero flan casero no se confecciona desde el aÑo 1872).


Para ello, cuenta con la ayuda de una Clavícula de Salomón y unos recitados místicos y misteriosos, que utiliza para invocar a un pequeÑo espíritu aéreo. Cuando este espíritu se materializa, se dedica a provocar su ira remedándolo con una vocecita chistosa o poniéndole apodos malsonantes. Luego, cuando el espíritu pierde la paciencia se lanza sobre don Isaac para asesinarlo con sus garras; es en ese momento cuando Don Isaac coloca el flan delante de su rostro, que el pequeÑo monstruo va “poceando”, por decirlo de alguna manera (en realidad, la única, porque eso es exactamente lo que hace), con los golpes mortales de sus viscosas y afiladas uÑas.


Ayuda a esta tarea la pésima vista de la criatura, que no es capaz de distinguir el rostro de un anciano polaco y arrugado, de un flan. La astucia y la habilidad de Don Isaac para ir colocando el flan en la posición exacta que él necesita son la herramienta que consigue que el resultado final sea este tradicional postre y no unos despojos amarillentos y poco apetitosos.


Cuando está satisfecho con el resultado, Don Isaac calma al demonio, diciéndole en su antiguo y místico idioma, el equivalente de “no te calentés”. Luego encierra al espíritu en una pequeÑa jaula y lo alimenta con unas semillas especiales, para poder utilizarlo de nuevo hasta que su vida útil concluya.


“Aunque parece un oficio del pasado, la realidad es que tenemos cada vez más clientes”, nos cuenta Dante, el nieto de Don Isaac que desea retomar la antorcha de este noble arte. “Mi misión es renovar la técnica, tratando de incorporar las nuevas herramientas de la informática”. Agrega mientras con su laptop le da los toques finales a la Invocación Digital de Espíritus, programa en el que está trabajando desde hace cuatro aÑos y cuyo lanzamiento tendremos el privilegio de contemplar.


Pero, ¡Horror! ¡Un “bug” en el programa invoca a un espíritu completamente diferente, un Demonio ciego, estúpido, antropófago y de tres metros de altura! ¡Sin piedad se lanza sobre Dante, que patéticamente y sin aceptar que se ha confundido, pone un flan delante de su rostro! Por supuesto, el monstruo lo hace pedazos en un abrir y cerrar de ojos.


Don Isaac interviene en el acto y utilizando un arte marcial babilónico, logra reducir al demonio y enviarlo a su Dimensión Infernal nuevamente; luego, con un poco de crema chantilly que utiliza para el control de calidad de sus productos, restaÑa las heridas de Dante rápidamente, que se aleja mascullando palabras como “No, todavía hace falta perfeccionar el programa”.


¡Adiós, Don Isaac! ¡Larga vida a sus nobles manos, y que los pocitos en los flanes “de tipo casero” sean como abismos de sabiduría adonde nos arrojamos para conseguir ese estado de abombamiento estomacal post- monstruoso atracón de parrilla libre tan parecido a un trance espiritual!


Publicado a las 11:58 p.m.


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