Como le ocurre a muchas personas, vivo mis Navidades actuales como un incordio absoluto. Desde hace unos años para mí es un trámite doloroso e inevitable que hay que pasar, como una moratoria de la AFIP o una colonoscopía.
Sin embargo tengo un recuerdo imborrable, mágico y maravilloso de las Navidades de mi infancia. Hasta soy capaz de recrear a voluntad mi “olor a Navidad” particular, consistente en un cóctel olfativo de espiral quemado, Turrochole (un exquisito chocolate crocante que mi abuela me regalaba TODAS LAS NAVIDADES SIN EXCEPCIÓN), vitel thoné y el desodorante de ambientes de la galería Gath & Chavez. La banda de sonido que acompaña esta recreación mental es el órgano de una propaganda de “Los Dos Chinos” –una de esas sensaciones pegoteadas para toda la vida quién sabe por qué. A pesar de que mis padres me habían aclarado con todas las letras que no existía tal cosa como Papá Noel (eran partidarios de la “vacuna preventiva contra la desilusión infantil”), la magia navideña se apoderaba de mí por completo.
La conclusión a la que llego invariablemente es que “la Navidad es para los chicos”. Por eso opino que el artefacto navideño más perfecto es el Pesebre: un objeto coleccionable en 3D, con muñequitos de colores y que introduce a los niños en una de las realidades más penosas e inescapables de la existencia.
No sé si alguna vez han llenado un álbum de figuritas. Yo no, pero me faltó una sola figurita para completar el álbum “Mix 3”. Era la 81 y aparentemente –no la vi jamás- representaba al Genio de la lámpara. Sin embargo no me arrepiento. Más allá de no ganarme la pelota n° 5, tengo la sospecha de que la sensación de Vacío subsiguiente hubiera aniquilado mi Espíritu a muy temprana edad. Desde que el hombre es hombre, su destino es vivir en el proyecto permanente. Todos conocemos la sensación de alcanzar el sueño anhelado durante años y cinco segundos después, pensar “Bueno, ¿y ahora qué? ¿Esto es todo? ¿Ya está? ¿Se terminó? ¡Quiero morir! ¡Morir! ¡Quiero abrirme el pecho con las uñas y arrancarme a mí mismo de mi prisión de carne y hueso! ¡Ahhhhhgghhhgghh!” Palabras más, palabras menos es lo que me pasa por la cabeza cada vez que arribo a una meta cualquiera; agarrar el colectivo a tiempo, por ejemplo.
Por eso es que iniciamos nuevos proyectos, y por eso también es bueno tener proyectos superpuestos y levemente desfasados de los que aferrarnos cada vez que tachamos el proyecto anterior, cosa de escaparle al Vacío Negro y Absoluto, Infinito y Devorador de Almas en el que –lamento revelándoles esto a la hora del desayuno- viviremos inmersos hasta que la Muerte nos salve de este tormento. Por eso nos casamos, tenemos hijos y redactamos nuestro discurso del Nobel incluso antes de ganarnos el Martín Fierro.
Aprender a convivir con esta realidad espantosa nos lleva todo nuestro camino hacia la adultez. Pero el pesebre nos tira un pantallazo: lo armamos el 8 de diciembre pero lo dejamos incompleto. Está la Virgen, está José, están los Reyes, el Burro, el Buey, la Ovejita y hasta algún dinosaurio aportado por los más pequeños de la casa. Pero falta –por lo menos en el armado de pesebres PRO-FE-SIO-NAL- el toque final, la última pieza, el clímax de la obra, el Pez Gordo, el gran orgasmo, el Santo Grial, el “Mac Guffin”, el Halcón Maltés, el premio mayor, el “cierre”, la papita: El Niñito Dios, que recién se coloca el 24 de diciembre. O sea, la figurita difícil. Hasta que no colocamos el Niñito Dios sabemos que falta algo, vivimos en la excitación y la embriaguez de la víspera, la espera, la expectativa. Que para un niño se resume en la siguiente incógnita: ¿Me irán a regalar el disfraz de Hombre Araña que pedí?
Entonces, ¡BAM! Llega el 24 y se acomoda el Niñito, explota el fiestón, vitel thoné, petardos, disfraz de Hombre Araña y todo el desfile. La embriaguez llega a su punto cúlmine y nos cuesta ir a dormir aunque sean las 2 de la mañana, (hora que a los 9 años es una trasnochada digna de un bohemio del París del siglo XIX). Ese Niñito Dios entonces significa la culminación de todos nuestros esfuerzos (¡tuvimos que ESPERAR como dieciséis días!!!!) Es la entrega del trofeo.
Por eso pocas cosas son tan DEPRIMENTES para un chico como el 25 de diciembre: Es lo más parecido a una resaca que hemos vivido hasta ese momento y una precoz sensación de Vacío. De pronto nos enteramos de que no hay nada que esperar (excepto el Día de Reyes, que yo creo que se inventó como una forma de aplacar este síndrome de abstinencia. Una dosis más pequeña del Furor Navideño-como esos tipos que al día siguiente de una tranca se toman un vasito de cerveza-, como para ir “bajando” a la realidad no-navideña de a poco).
La “Experiencia Pesebre” es un Taller para Niños de Horror Cósmico, que debería ser integrado a la enseñanza pública y obligatoria. Nos enseña que completar la colección tiene su Lado Oscuro –lo que tal vez evite como beneficio extra que en el futuro se conviertan en coleccionistas de muñequitos. Y al mismo tiempo, deja un lugar a la esperanza (emparentada con el Mito del Eterno Retorno): el año que viene llega otro álbum y otra figurita difícil garantizada, así que podemos enllenar este Vacío con el nuevo proyecto.
Propongo, para aquellos niñitos que no estén preparados para soportar la realidad del Vacío Existencial (viste que en este mundo hay de todo) un “Pesebre Cíclico”, compuesto por 365 figuras, que se empieza a armar el 25 de diciembre y en el que se va colocando una figurita por día. Propongo como para dar el pelotazo inicial, aparte de los consabidos Reyes, Vírgenes, Josés, Burritos y Bueyes, otros posibles personajes: El Patito. El Perrito. El gatito. La Vinchuca. El Dueño del Pesebre (capaz en actitud medio amenazante, como que los viene a echar). Satanás, contemplando la escena horrorizado. La Partera. El Obstetra. El Tipo de la Obra Social que viene a preguntar cosas. El Gestor que viene al Pesebre a ofrecer la tramitación del DNI del Niñito Dios. (Complete, si quiere, la colección)
sábado, 8 de diciembre de 2012
¡Explican los beneficios pedagógicos de la “Experiencia Pesebre”!
viernes, 7 de diciembre de 2012
¡Carta abierta a mis desconocidos!
ESTOY CANSADO. La gente desconocida por la calle me dice cosas, y no cosas copadas como “Qué groso que sos”, “¡Pero si es el bloguero de fama internacional Podeti! ¿A cuánto el autógrafo? Dame diez”, “Estás más bueno que Lassie” o “Tomá, me sobran estos tres mil euros y te los doy a vos, porque creo que los vas a saber invertir con más sabiduría. ¡Y aparte te los merecés, qué tanto!”.
No; me dicen otras cosas, que no son esas. Y me las repiten mucho, como si no me las hubieran dicho ya. Entiendo que a veces los desconocidos que se me cruzan también son desconocidos entre sí, por lo que se les hará difícil ponerse de acuerdo. ¡Igual podrían hacer un esfuercito! En fin, me voy a tener que poner YO a poner en PÚBLICO CONOCIMIENTO usando un MEDIO MASIVO DE COMUNICACIÓN las cosas que NO QUIERO QUE ME VUELVAN A DECIR MÁS, PORQUE SE ESTÁN PONIENDO PESADITOS. Ahí va:
1) “SE TE CAYÓ UN PAPELITO”
Respuesta: ES UN BOLETO DE COLECTIVO. Por lo menos la mayoría de las veces. A veces es un ticket, o un “voucher” de la tarjeta de crédito que ya que estamos a ver cuándo le ponen un nombre mejor a la palabra “voucher”. Lo que pasa es que me los pongo en el bolsillo, se me abollan, por la acción natural de apretujamiento del pantalón contra la parte esa de la pierna (esa que está entre el muslo y el aparato reproductor) y en algún momento, sacando monedas o llaves, se me emergen y se caen al piso. PERO ES UN PAPEL QUE NO TIENE LA MENOR IMPORTANCIA. NO ANDO CON EL TÍTULO DE PROPIEDAD DE MI CASA ABOLLADO EN EL BOLSILLO DEL PANTALÓN. ME PARECE QUE ES OBVIO, ME PARECE QUE NO TENGO QUE ANDAR ACLARANDO ESTO. Ustedes mismos me lo dicen implícitamente, al calificarlo de “papelito”. No me dicen “se te cayó un documento importantísimo”, o “se te cayó el Informe Gunnarson que te llevó dos meses terminar”. Ni siquiera “se te cayó un papel” (que aparte se puede prestar a equívoco). No, “se te cayó un papelito” ENTONCES NO VALE LA PENA QUE ME ROMPAN LAS PELOTAS PARA DECIRME ESO (perdón pero me hacen calentar), obligándome a recogerlo para tener la cortesía de que su comedimiento no haya quedado en vano. NO ME LO DIGAN MÁS.
2) “SE TE CAYÓ UNA MONEDA”
Respuesta: Lo mismo. ES UNA MONEDITA DE MIERDA. SI NO ME AGACHO A RECOGERLA ES PORQUE CONSIDERO QUE NO VALE LA PENA ARRIESGARME A PERDER EL EQUILIBRIO EN EL COLECTIVO QUE VA COMO LOCO. No es que se me cayó un mexicano de oro, o un doblón, o una “Pieza de a ocho”. Si fuera una de un peso todavía, pero en general la moneda que se cae no es la de un peso, porque es más grande y tiene mayor superficie de agarre. SÍ, SÍ, SÍ, Y YA ME DI CUENTA DE QUE SE ME CAYÓ. Las moneditas hace ruido, gracias a Dios los fabricantes de monedas se acuerdan de ponerle (ruido), y no soy sordo. O SÍ, SÍ SOY SORDO, PERO NO TANTO COMO PARA NO PERDER LA AUDICIÓN DE LAS MONEDAS QUE SE CAEN (que dicen que es la última audición que se pierde). ASÍ QUE CÓRTENLA CON DECIRME ESTO, ES MÁS, SI QUERÉS QUEDATE CON LA MONEDA ESA DE MIERDA, QUÉ TE CREÉS, QUE ME LLAMO UNA MONEDA DE MIERDA.
3) “TENÉS DESATADOS LOS CORDONES”
Respuesta: YA SÉ QUE TENGO DESATADOS LOS CORDONES. Reconozco la sensación de flojedad en mis zapatos gracias al sentido de la “Propiocepción”, que tenemos todos, vos y yo y el chino de la vuelta, excepto algunas personas afectadas por tumores cerebrales. SI NO ME DETUVE A ATÁRMELOS ALGUNA RAZÓN TENDRÉ, ¿NO TE PARECE? A lo mejor estoy apurado, o a lo mejor me gusta andar con el zapato flojo, o estoy podrido de que estos cordones de superficie deslizante se desaten cada cinco minutos. O a lo mejor no me di cuenta. “¡Pero si recién pusiste que ya sabías que tenías los cordones desatados!” NO ES ESE EL TEMA. A LO NO MEJOR ME DI CUENTA A PROPÓSITO. Y APARTE ESE ES UN COMENTARIO SOBRE MI VESTIMENTA PERSONAL, ME PARECE RE DESUBICADO, YO NO ANDO DICIÉNDOLE A LA GENTE QUE NO CONOZCO “TE QUEDA RE MAL ESE PANTALÓN” O “CUARENTA AÑOS Y CON REMERA DE LOS SIMPSONS, NO TE DA VERGÜENZA” O “ QUÉ CORTITO TE CORTASTE EL PELO, ¿ASÍ QUE TOMÁNDOTE UNA REPRESALIA SIMBÓLICA CONTRA TU NOVIO?”. QUE ME LO DIGAN MIS ALLEGADOS O MIS CONOCIDOS ES UNA COSA. PERO A USTEDES NO LOS CONOZCO Y FRANCAMENTE SI ESTA ES SU CARTA DE PRESENTACIÓN TAMPOCO ME ENTUSIASMA LA IDEA. BASTA CON ESTO.
4) “¿SABÉS DÓNDE QUEDA LA CALLE ‘XXXX’?”
Respuesta: NO, NO SÉ DÓNDE QUEDA LA CALLE “XXXX”. Y APARTE NO EXISTEN CALLES CON UN NOMBRE ASÍ. Pero ese es otro tema. NO SOY UNA GUÍA FILCAR. ¿Tengo cara de guía Filcar? ¿Cómo? No, no, de Guía Lumi tampoco me parece que tengo cara. ¡No, de Guía “T” tampoco! ¿Guía Peuser? ¿Pero cuántos años te creés que tengo? Yo no ando agarrando desconocidos en la calle pidiéndoles que me resuelvan mis problemas. “Disculpame, ¿sabés cómo puedo hacer para refinanciar mi deuda con la tarjeta?” o “Che, remera, ¿tenés un departamento para alquilar dueño directo?” o “Perdón, señor, ¿sabría cómo extender el teorema de Kronecker sobre extensiones abelianas de los números racionales a cualquier cuerpo numérico de base?”. SI NO SABEN CÓMO IR ADONDE TIENEN QUE IR NO SALGAN DE SU CASA, ASÍ SE PUEDE TRANSITAR POR LA VEREDA CON MÁS TRANQUILIDAD. EL MUNDO SEGUIRÁ GIRANDO AUNQUE UDS. NO LLEGUEN NUNCA A “XXXX”, LO HA HECHO DURANTE MILLONES DE AÑOS Y LO SEGUIRÁ HACIENDO POR OTROS TANTOS, A DIOS GRACIAS PORQUE SI NO NO HABRÍA DÍA Y NOCHE, O PARA QUE SE HAGA DE NOCHE TE TENDRÍAS QUE MOVILIZAR MILES DE KILÓMETROS CON EL CONSIGUIENTE GASTO DE NAFTA.
5) “JA, JA, JA, ¿TE OLVIDASTE LA CARPETA, JA, JA, JA”
Respuesta: ESTÁS LOCO. No, en serio, estás loco, esto me lo dijo un loco el otro día. Uno de esos locos de la calle. No sé de dónde sacó que yo debía tener una carpeta, ni cómo se encajetará mi falta de carpeta en la estructura de su psicosis. Este es sólo un ejemplo del tipo de cosas que me dicen los locos de la calle. Otras: “¡Me quieren mataaar! ¡Me quieren llevaaaar!”, “Carlitos Menemmm, Carlitos Menemmmm”, “¡No hay luz! ¡No hay luz!”. Bueno. Todo bien con que estén locos, hay que ser tolerante, yo sé que no es culpa de ustedes, pero se puede ser loco y estar MÍNIMAMENTE UBICADO, ¿NO? Ahí lo tenés a Hannibal Lecter. Ese estará loco pero es un SE-ÑOR. ¿Y aparte quién puede decidir quién está loco y quién no está loco? ¿Acaso no estará loca la Sociedad? ¿Acaso no estaremos más locos los llamados “cuerdos” que aquellos que injustamente llamamos “locos”? ¡Y BUENO, AHÍ TENÉS! YO ESTARÉ MÁS LOCO QUE LOS LLAMADOS LOCOS Y NO ANDO DICIÉNDOLE COSAS RARAS A LA GENTE. YA QUE ESTÁS TAN CUERDO PORQUE LOS LOCOS SOMOS LOS DEMÁS UBICATE UN POQUITO FLACO. Y además eso de estar afuera del manicomio me parece re macrista, que quiere cerrar el Borda. NO ME DIGAN MÁS COSAS, O SI ME DICEN COSAS QUE POR LO MENOS TENGAN SUJETO Y PREDICADO O PALABRAS DE ALGÚN IDIOMA EXISTENTE Y EN LO POSIBLE QUE ME LAS DIGAN PERO CUANDO YO NO ESTOY. GRACIAS.
Gracias por su atención. Que sirva esta Carta para que mis desconocidos y yo podamos seguir transitando la enriquecedora senda del desconocimiento mutuo. Y transitando la calle, también.
jueves, 6 de diciembre de 2012
¡Macabra Reflexión sobre Sucursales de Carne!
Y LA CONCLUSIÓN, SI SE LE PUEDE LLAMAR “CONCLUSIÓN” A ALGO QUE PONÉS AL PRINCIPIO, YO CREO QUE TÉCNICAMENTE NO, PERO BUENO, ES QUE EL HOMBRE CREE QUE PUEDE ALCANZAR LA INMORTALIDAD ABRIENDO “SUCURSALES” DE SÍ MISMO POR AHÍ. LO HACE DE MUCHAS MANERAS: TENIENDO hijos, propagando ideas, haciendo amistades, etc. Casi casi casi te diría que TODO lo que hacemos no es más que un intento –una batalla perdida desde el principio- de abrir estas sucursales.
¿De dónde sale si no la satisfacción que produce en muchas personas su capacidad para convencer a alguien de algo, desde votar a “X” a ponerse un abrigo “porque hace frío”? ¿Vanidad ideológica? ¿Sensación de Poder? ¡No! Es la fantasía de que un pensamiento u acción implantado en otro, de algún modo implica la creación de un aguantadero, bulín o “búnker” (en el sentido no pelotudo de la palabra) para salvaguardanos aunque sea parcialmente cuando lleguen tiempos peores (por ejemplo, el de morirnos). Mi mente puede fundirse con el Cosmos, mi cuerpo ser de pasto de los gusanos, pero la “partecita” de ponerle mayonesa al bróccoli perdurará para siempre en Mengano, a quien sugerí esto hace un par de días. De algún modo me he instalado en el “Hábitat Mengano”, bajo la forma del parásito o bacteria o bug de diseño “Ponerle Mayonesa al Bróccoli”. Mengano dirá: “Che, pará, pero Mengano soy yo, acá no vive nadie más, soy mi propio Dueño, a mí nadie me dice lo que tengo que hacer”. Eso creés vos, Podeti “Sucursal Mengano”, pensaremos con una sonrisita socarrona.
Sin embargo, la forma más fastidiosa de abrir sucursales es a través de las “cosas”. Quien tiene muchas cosas cree que su muerte está más lejos, porque –con un poco de imaginación- puede cargar de Significado e Historia y Recuerdos y Conexión Humana a cada “Cosa”, incluida esa escobita para limpiar el inodoro que salió doce mangos. Es decir, pequeñas sucursales de uno mismo que pueden multiplicarse a piacere según nuestro poder de adquisición o tiempo libre para traer cachivaches de la calle.
Esto explica el famoso Síndrome de Diógenes, que se agudiza a medida que la gente se hace mayor. Muéstrenme a alguien capaz de deshacerse de la mitad de su biblioteca sin que se le mueva el pulso y les daré a un menor de 55 años. Pasada esa edad, deshacerse de ese horrendo “souvenir” de Bautismo -que antaño era una PUTA MOLESTIA- es ahora motivo de dolor y angustia.
Porque además existe un razonamiento inconsciente de Estrategia de Marketing de Apertura de Nuevas Sucursales: Al morir, nuestras “cosas” irán a parar a la casa de otras personas, familiares, amigos o buitres, que se debatirán entre el fastidio de conservar la “cosa” y la culpa de tirarla a la basura durante meses o años, prolongando nuestra supervivencia en la forma de una hinchazón de pelotas de ultratumba. ¿Y qué simboliza más la Vida que nuestra inmensa capacidad para Hinchar las Pelotas?
Esto explica Facebook; en lugar de dejar que las personas pasen por nuestra vida como colectivos o –permítaseme ser crudo- envases descartables, cosa que ocurre constantemente sin que nos demos cuenta, ahora podemos acumularlas sin ton ni son. Esta llamada “Red Social” es más bien un sistema de cartonerismo de personas. Gracias a ella somos capaces de recuperar hasta a aquel chabón con quien compartimos un vodka en Villa gessel año ’92. Lo normal, lo lógico, lo razonable hubiera sido que nunca más supiéramos nada de él. Ahora, la idea de poder guardarlo en este Desván Virtual (total no junta polvo) es demasiado tentadora. Existe la posibilidad de que jamás le mandemos un miserable mensaje, así como el anciano acumulador tiene cajas y cajas de cordel “por si le hacen falta algún día” que no tocará jamás.
Pero tener guardadas a todas estas personas nos sirve de Garantía de que la Muerte aún está muy lejos; y si ocurre (bueno, a ustedes seguro que les pasa, yo estoy tratando de que no), seguiremos Hinchando las Pelotas, dispersos en los Facebooks de miles de Sucursales Humanas en forma de “Nombrecito” durante un largo tiempo.
Miren, Ilusiones Ópticas (enviado por Fender).
miércoles, 5 de diciembre de 2012
¡Famoso escritor homenajea a un tipo que se murió!
La inesperada muerte del escritor Gustavo Rabanal Solá (tenía 103, pero sucumbió sorpresivamente al cáncer de nalga contra el que venía luchando desde hace 53 años) suma una nueva tristeza a los grandes nombres que nos han dejado a lo largo del año. Un año para olvidar, si es que para el 31 de diciembre queda alguien para ello.
Conociendo la larga y fructífera amistad que lo unía a P. (con quien escribió varias novelas en colaboración, “bajo el seudónimo de Gustavo Rabanal Solá”, según declarara varias veces su amigo y superviviente), no pude menos que llamarlo para pedirle unas palabras. Al principio de la entrevista, evidentemente superado por las emociones P. parecía no entender quién era Rabanal Solá y luego –confundido por el desconsuelo- hasta dijo “no me hables de ese chantapufi. ¿Todavía no se murió?”. La noticia posterior –que, seguramente producto del shock dio la impresión de importarle un bledo- y mi promesa de que todo lo que dijera saldría en un medio masivo de comunicación por fin dieron paso a su conmovedor testimonio.
¡Qué añito, Maestro! ¡Nos vamos quedando solos!
P: Es la ley de la vida, querida. Pero desde luego, ello no evita el desgarro en el corazón que esta ley nos provoca, máxime cuando se trata de un amigo y colega de toda la vida como Rabanal Soulé.
Solá.
P: ¿Seguro?
Sí.
P: Bueno. Justamente de éste y otros temas hablo en mi nuevo libro La banana espiritual, de Editorial Galaxia, próximamente en las nuevas librerías, ¡y a sólo $67! Una ganga si lo pensás un poquito. Por ejemplo, el otro día por una pizza miserable…
Disculpe que lo interrumpa, Maestro. ¿Qué palabra le viene a la cabeza cuando piensa en Rabanal Solá?
P: Admiración. Una admiración ferviente, desatada, que él nunca dejó de profesarme sin ambages y confesarme en los momentos de soledad, una admiración que, según me decía, lo hacía sentirse “como una dulce muchachita de trenzas frente a su musculoso y maduro instructor de equitación”. Una admiración rayana en lo enfermizo. Creo que tenía un altar con fotos mías en el sótano de su casa. Pero así era Rodrigo.
Gustavo.
P: Sí, bueno. Y esta admiración, que yo nunca dejé de agradecerle, porque los escritores, seres indispensables para el quehacer humano pero también muy vanidosos, vivimos de las regalías que nos dan nuestros modestos escritos –y que como bien sabrás vivo donando a diversas entidades de bien público, aunque por pudor les he rogado que si les preguntás, lo nieguen- pero sobre todo del aplauso de nuestros “fans”, como dicen los chicos de ahora. Y para mí Rabanal Solari fue un amigo y un colega, pero antes que nada un admirador. Cosa que se nota en varios de los –abro comillas- “cálidos homenajes” –cierro comillas- que me ha hecho en casi todos sus libros.
Y dejando esto de lado –que me parece medio discutible- ¿cuál es, de toda su obra, su novela favorita?
P: Ahhh, no lo pienso dos veces. La merienda interminable. Sin duda, un libro fundacional, absolutamente recomendable.
¡Pero ese es suyo, Maestro!
P: ¿Perdón?
La merienda interminable es suyo, no de Rabanal Solá.
P: ¡Sí, ya sé! ¿A mí me lo vas a decir? ¿Sabés lo que me costó terminarlo? Por ejemplo, esa escena magistral donde el tipo agarra y…
¡No, Maestro, lo que yo le preguntaba es qué libro de Rabanal Solá es el que le gustó más!
P: ¡Ah! ¿Qué?
La nota es para un homenaje a Rabanal Solá. Necesito que me hable de Rabanal Solá. ¿Cuál es su novela favorita de Rabanal Solá?
P: Bueno, bueno. Tampoco hay que obsesionarse tanto. Y… Dejame pensar… A ver…
Se produce un largo silencio al otro lado del teléfono. El Maestro, apabullado por la pérdida, seguramente no logra elegir un libro de entre toda la profusa y extraordinaria obra de Rabanal Solá. Es comprensible.
¿Hola?
P: Sí, pará. Estoy pensando.
Bueno.
P: ¿La invención de Morel es de él?
No, Maestro, ésa es de Bioy Casares.
P: Ah, sí.
…
P: Ése es bueno, ¿no?
Sí, es muy bueno, Maestro.
P: Por ahí se me hizo un poco larga la parte del medio.
Es una joya de la Literatura argentina. ¿Y de Rabanal Solá, Maestro?
P: ¿Sabés qué pasa? Como vos bien me informaste hace un rato, Rabanal Solaz era, para mí, antes que un admirador y un colega, un amigo. Y yo a mis amigos no los juzgo, y por eso trato de no leer sus libros. Especialmente cuando, según me han dicho, los libros de Rabanito (así le decíamos los amigos) últimamente venían en picada. Pero no digo que sea culpa de él, eh, no digo que sea culpa de él. Es muy difícil mantener el nivel toda la vida, sea cual fuere el de él. Es el famoso tema de la Decadencia Inevitable, temas que, al igual que el de la Maldad del Hombre y la Imposibilidad de la Felicidad, se tratan a lo largo de toda mi obra y culminan en La banana espiritual una etapa oscura, no exenta de genialidad pero un poco oscura. Aquella tesis que planteé en labios del protagonista de ese escrito de la primera juventud La merienda interminable (“todo es una mierda incluido vos y tu hermana”) ha sido continuada hasta el paroxismo en mis siguientes libros, hasta culminar en un sorprendente “quiebre filosófico” en esta mi última novela, donde se deja entrever un lugar para la esperanza en el Género Humano, un verdadero “tour de forcé” entre el desengaño y la felicidad. ¡Y sólo por $67 y en las mejores librerías!
Bueno, Maestro. Está bien. Le prometo que cuando salga de acá le compro el libro. Le pido unas breves palabras en memoria de su amigo y colega, Gustavo Rabanal Solá y no lo molesto más.
P: ¡Pero cómo va a ser una molestia hablar de un amigo de toda la vida! Me ofendés. Y él también se hubiera ofendido, eh. Él siempre me decía “Si hay algo que admiro de vos, P., es tu enorme lealtad y capacidad para hacer de la Amistad un culto. Entre otras cosas, porque también me admira tu enorme talento, tu inmensa humanidad y tus ojos sensibles pero varoniles”. ¿Y sabés qué? Algo de razón habría de tener, todo el mundo me lo dice, desde mis amigos que más que amigos son discípulos, hasta la interminable seguidilla de bellísimas amantes que se han sucedido en mi vida. Y lo digo con la humildad de los verdaderamente grandes. ¿Viste que los tipos más grosos solemos ser los más humildes? ¿Por qué será?
¡Algo, Maestro! ¡Diga algo de Rabanal Solá!
P: ¡Pero si estamos hablando de Soliuyiuyiuuu hace horas! ¿Quién es, tu novio? ¿Cuándo vamos a hablar de mí?
¿No puede contar una anécdota aunque sea?
P: ¡Sí, claro! Una vez me estaban por dar un premio en…
De Rabanal Solá la anécdota.
P: (Resopla) Una vez estaba Rabanal Solís en una entrega de premios. ¿Y adiviná a quién le tocó? A papito. La cosa es que me llaman, me sorprendo gratamente y subo, una dama en cada brazo. Y Rabanaque Solá, que era medio envidioso y mediocre me dice… Bueno, no me acuerdo, la cosa es que remato con “No sé, a lo mejor Dios se hizo a mi Imagen y Semejanza”. La gente se mató de la risa. Años después Ravanna Solartz todavía se reía con mi salida. Luego la incluí en Las paperas del General, uno de mis libros más queridos aunque la crítica, que es estúpida y no entiende nada, no supo comprender que era una certera alegoría sobre la ascención del nazismo, justamente el otro día lo estaba releyendo y me sorprendí a mí mismo con esa escena brillante en la que el tipo agarra y…
Adiós, Maestro.
P: ¡Pará, pará! ¿Querés una primicia? El martes estaré firmando mi nueva novela en…
La voz del Maestro se corta abruptamente, motivada por el corte de teléfono que acabo de ejecutar. Aún pienso en las palabras llenas de nostalgia y admiración del Maestro por su amigo y lo bueno que hubiera sido que las dijese. Me queda sin embargo el eco de aquel párrafo memorable de La banana espiritual, aquel que dice “Me llamo P. y soy un viejo enfermo de mierda que vive en la calle Desembargador Barroso 557 9° piso y me encanta que venga la gente a putiarme por el portero eléctrico o que me apuren cuando voy al Havanna de la esquina todos los viernes de 10 a 12”.
Creo que era algo así, no sé si dice exactamente eso, pero ese es el espíritu.
martes, 4 de diciembre de 2012
¡Constitucionalista exige descuento!
Escribe el Dr. Arturo Ribeiro Paz
Constitucionalista Salvaje y Escritor de Cartas a los Diarios
todoesanticonstitucional@gmail.com
Sr. Director o Directora:
Horas atrás nos encontrábamos con mi mujer en la pizzería “Burghi”, sita en Av. Cabildo y Monroe con el objeto de consumir 23 porciones de pizza con anchoas (per cápita) SIN AGUA y ver quién se deshidrata primero, un ritual que realizamos en forma mensual en honor a Shüb-Niggurath, la Cabra Negra de las Mil Crías, en el entendimiento de que en nuestro país existe la total LIBERTAD DE CULTOS, ¿NO ES ASÍ? Durante esta instancia, matizamos los ataques de asma y accidentes cerebro-vasculares que de habitual se producen por esta práctica con la espectación del aparato televisivo sito en el local.
Grande fue nuestro desagrado y sorpresa, Sr. Director o Sra. Directora, al observar que el noticioso informaba, no sin descaro, que el recuento final de votos de la última elección, que todavía no entiendo bien para que sirve, sobre la cual pesaban serias sospechas de irregularidades, había dado como resultado una pequeña pero mayor amplitud de votos a favor del partido ya antes victorioso.
Esta vicisitud, completamente insólita y ciertamente antideportiva, contradice por completo la Ley n° 54.990 de Estímulo al Protesto e Indignación, cuyo artículo 23 (se trata de un proyecto de Ley que estoy redactando mentalmente en este exacto momento, por lo que pido disculpas por adelantado si posee errores parciales y/o totales) explica claramente que “aquel que lanzare agudas sospechas sobre los resultados de una elección, competencia, partido de Lud-O-Matic o afines (…) contará a priori con una leve ventaja en el (…) resultado definitivo de la (…) revisión final respecto del resultado anterior. En caso con (…) trario, el resultado se mantendr (…) á igual al original, pero nunca redundará en el favorec (…) imiento del participante que no haya sospechado (…) (…) (…)” (…).
Vale decir, el Director Técnico que exige se revea el gol contra su equipo por antirreglamentario, hecho con la mano, contraviniendo la Ley del Off-Sai o con ayuda de demonios necrófagos de la sexta dimensión (como el que estoy viendo ahora, bajo la forma de un parroquiano con olor a vino blanco dulce) recibirá en premio a su protesto la anulación del gol, o, en el peor de los casos, una mirada de lástima que exprese “no, pibe, alpiste, fue gol, sóri, ajo y agua, a llorar a la Iglesia” pero DE NINGÚN MODO SE LE COBRARÁ UN SEGUNDO GOL EN CONTRA, Y DISPÉNSENME QUE RECURRA AL USO DE LAS MAYÚSCULAS PARA EXPRESAR EL NATURAL ENOJO QUE EN ESTE MOMENTO ME EMBARGA, PERO ENTIENDO QUE ESTE TAMBIÉN ES UN DERECHO CONSTITUCIONAL DEL QUE DISPONEMOS TODOS LOS CIUDADANOS, ¿VERDAD?
Caso contrario, Sr. Director/a, se corre el riesgo de desestimular los actos de revisión y control de los resultados electorales, lúdicos y deportivos, base básica de nuestro sistema democrático de Gobierno. ¿Acaso debo temer que si pido un conteo del sorteo del Quini 6 porque –por ejemplo- algo (o “alguien”) me dice que en realidad gané yo, cosa que pido todas las semanas sin respuesta, corro el riesgo de que se descuente de mi cuenta bancaria el equivalente al Pozo Vacante? ¡No, Srx. Directxr! ¡En primer lugar, porque todo mi dinero (que asciende a unos $134) lo tengo guardado dentro de frascos de mayonesa (con mayonesa) repartidos la mitad en toda mi casa y la otra mitad en diferentes sitios públicos de la la Ciudad, que a propósito hace mucho que no veo el que está en la Estación de tren de Coghlan! Pero este es otro tema. ¡Y en segundo lugar, porque ataca los fundamentos mismos de la Indignación, irreprochable institución republicana cuya ventaja inherente es que estar indignado es tener ya de antemano un poquito de razón (o “Ley del que pega primero pega dos veces”)!
Por tanto, Sr@ Direct@r, un poco debido a mi iniciativa y otro poco a instancias de mi mujer (que, con la lengua algo pastosa debido al exceso de sodio me dijo “Deciles algo, dale, no te quedes ahí parado, sos patético, qué poco hombre que sos, papá siempre tuvo razón, él pudriéndose en la tumba es diez veces más hombre y más sexualmente atractivo y potente que vos”) decidí hablar con el periodista del noticioso, y exigirle (a los gritos) que entonces ya que probamos con el “Recuento” ahora hagamos un “Descuento” de votos, cosa de retrotraernos a la instancia anterior. Como éste fingiera no escucharme, hube entonces de arrojar una botella de moscato (que me veo obligado a aclarar no era mía, ya que estoy intentando reemplazar el alcohol por Éxtasis) contra la pantalla del televisor y hacer estallar en mil pedazos el rostro nauseabundo del citado cagatintas, que ahora estaba diciendo –con cara de “yo no fui”- no sé qué de un embotellamiento no sé dónde.
Debo decir, Sr*. Direct*r, que la actitud del hombre que se encontraba tras la caja (un hombre maduro, ancho, sólido, perturbadoramente atractivo, de rasgos autóctonos) distó de ser congratulativa o tolerante. A decir verdad, se acercó a mí y a mi mujer (que en ese momento estaba diciéndome “decile algo, no seas baboso, dale, no tenés personalidad, todos te pasan por encima, sos caca” mientras se convulsionaba en el piso y hablaba en lenguas) portando una amenazadora barreta de hierro entre las manos, más propia de un patotero de la Provincia de Buenos Aires que de un socio de la Cámara de Comercios Gastronómicos.
Luego de aterrorizarlo con toda clase de gritos y alaridos y palabras sin sentido mientras me daba vuelta los párpados (cosa que lo dejó helado por unos instantes) tomé a mi epiléptica esposa y, cargándola en un coche de bebé que encontré al salir a la calle (entiendo que sin bebé), me retiré dignamente de la zona corriendo y gritando y aullando y babeando y despedazando con uñas y dientes a quien osara interponerse en mi camino, haciendo uso del DERECHO CONSTITUCIONAL que tenemos todos de escapar de los lugares donde no somos bienvenidos.
Intento, Sr% Direct%r, seguir con mis ocupaciones cotidianas en esta Argentina que nos ha tocado vivir (me encuentro realizando una escultura semi-pornográfica con enanos de jardín pegados con Plasticola), sin dejar de sentir una honda preocupacón por todos estos acontecimientos.
Atte.
Dr. Ribeiro Paz
domingo, 2 de diciembre de 2012
¡Revelan Verdad Universal sobre indumentaria de trabajo!
Hola, soy una plantita, una plantita, qué linda la plantitaNOOO, TA BIEEEEN, SOY YOOOO, HOY ME DA PAJA APARECER BAJO OTRA ENCARNACIÓOON, SOY DIOOOOS, BAJANDO DESDE LA ESTRATÓSFERA HASTA USTEDEEEES, POBRES Y MALOLIENTES MORTALEEEES. UN CHISTE: ¿CUÁNTOS MORTALES SE NECESITAN PARA CAMBIAR UNA LAMPARITAAAAA? ¡DOS! (Se ríe de una manera muy desagradable y estúpida) ¡JUA, JUA, JUA, JUA, JUA, JUA! ¿EH? ¿CÓMO QUE “LO CONTÉ MAL”? ¿PERO VOS SABÉS CON QUIÉN ESTÁS HABLANDOOOO? ¡CON DIOS, EL TODOPODEROSOOO, ETC. ETC. ETC! (Papirotazo en la nuca) ¡AVIVATE, QUERIDOOO!
BUENO, VINE PORQUE TENÍA VERDAD UNIVERSAL (carraspea). ES ASÍ:
UNA MANERA DE SABER SI TENÉS UN TRABAJO DE MIERDA ES SI TE OBLIGAN A USAR GORRAAAAA. NO ES QUE TODOS LOS TRABAJOS DE MIERDA TE OBLIGUEN A USAR GORRA, POR EJEMPLO LOS DESTAPADORES DE CLOACAAAS NO, PERO SI TE OBLIGAN A USAR GORRA ES SEGURO QUE ES UN TRABAJO DE MIERDAAA. EMPLEADO DE MACDONALD, DE CADENA DE CASA DE PASTAAAS, DE CARGAR COMBUSTIBLEEEE, POLICÍAAA, MILICOOOO. OK, SI SOS VICEBRIGADIER DE BRIGADA CAPAZ TE PAGAN MEJOR, PERO NADIE TE PUEDE OBLIGAR A USAR GORRA PORQUE TENÉS ARMAAAS. Y PILOTO DE AVIÓN TAMBIÉEEN, SÍ, TAMBIÉEEN, PORQUE SE HACEN TODOS LOS LANGAS, UY, SOY PILOTO DE AVIÓN, DESAFÍO LAS LEYES DE LA FÍSICA HACIENDO FLOTAR 1000.66.7..00&%&0.00 TONELADAS DE ACERO POR EL AIRE PERO AL FINAL VIVEN HACIENDO PARO, ASÍ QUE TAN TAN TAN PORONGAS NO DEBEN SEEER. NO OCURRE LO MISMO CON EL CASCOOOO, QUE ES CIERTO QUE MINERO, OBRERO, MOTOQUERO USAN TODOS CASCO Y SON TRABAJOS DE MIERDA, PERO DE GOLPE CON CASCO PODÉS SER ASTRONAUTAAAA, ENTENDÉS O ESTÁS PAPANDO MOSCAS? (Cachetazo) GORRA = ANDATE DE ESE LABURO EN CUANTO PUEDAS. Y AHORA ME VOY. VOLANDO. ¡SUIIISHHHH! (Se va corriendo, con una toalla haciendo las veces de capa. En eso se tropieza y se cae estruendosamente, se levanta con cara de pocos amigos y después se desmaterializa, ofuscado)
Miren qué hermoso, unos hijos de puta que te venden alambre de púa en forma de mariposita, vidrios cortantes para la medianera en forma de arbolitos, etc.
sábado, 1 de diciembre de 2012
¡Opúsculo de Berazategui: Primera Profecía!
¡BUENAS NOTICIAS PARA TODOS AQUELLOS QUE HAN RECIBIDO A JESÚS EN SU CORAZÓN!
¡Los signos son ineludibles! ¡Las señales son inconfundibles! ¡Señoras arruinan IMÁGENES RELIGIOSAS! ¡Cetáceos abusan de SEÑORITAS HUMANAS! ¡Y el signo más irrefutable, es agosto y hay 28 GRADOS! ¡Todo indica que el FIN DEL MUNDO, el APOCALIPSIS, el ARMAGEDÓN, el DESCONCHE FINAL TOTAL MORTAL están a la vuelta de la esquina! ¡Las FUERZAS DEL ANTICRISTO OBAMA, comandadas por el ANTIPAPA MALEDICTO XXVVXXX666 y secundadas por la RAMERA DE BABILONIA, los CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS, las DOCE PLAGAS DE EGIPTO, los SIETE PECADOS CAPITALES y las TRES VIRTUDES CARDINALES (que se han entregado al Lado Oscuro) están listas para ARRASAR CON TODO, NO DEJAR TÍTERE CON CABEZA y DEJARNOS CON EL CULO PARA ARRIBA!
¡Habrá gran tribulación, perderemos la mitad de nuestras cosechas, los animales herbívoros devorarán a los carnívoros, las cosas se romperán, el padre negará al hijo y el hijo al padre y la madre a la hija y el suegro a la nuera y el cuñado al cuñado y será todo muy incómodo! ¡Y todo terminará con una ESPECTACULAR SUPER EXPLOSIÓN TERMONUCLEAR EN 4D INTERACTIVO, SENSURROUND Y TECHNICOLOR QUE NO DEJARÁ NI LA PARTE DE DEBAJO DE LOS ZÓCALOS!
¡Pero todos aquellos que hayan ACEPTADO A CRISTO EN SU CORAZÓN, pero una ACEPTACIÓN SINCERA DESDE LO PROFUNDO DE SU ALMA, de esas ACEPTACIONES QUE NO DEJAN LUGAR A DUDA, una ACEPTACIÓN EN SERIO, la MADRE DE TODAS LAS ACEPTACIONES, no como los acólitos del ESBIRRO DE SATANÁS DEL VATICANO, ni los SICARIOS DE LOS SABIOS DE SION, ni los ROBÓTICOS ESCLAVOS DEL TELEVANGELISMO VOMITADOS POR LA BESTIA DEL NORTE, y muchos menos por los IMBÉCILES DE LA SÉPTIMA IGLESIA DE LA TRANSUBSTANTACIÓN DE JEHOVÁ (secta pútrida de la cual nuestra Iglesia, la SÉPTIMA HERMANDAD DEL ADVENIMIENTO DE LOS NIÑITOS DEL SÉPTIMO CRISTO REY© con Sede en Corralitos 56, Berazategui, Pcia. De Bs. As. es una justa escisión o “upgrade”), en resumen, para los AUTÉNTICOS PROTEGÉES DEL SEÑOR, serán salvos! ¡Una NAVE COMANDADA POR JESUCRISTO NEUSTRO SEÑOR, PILOTADA por el GUARDIÁN DE LUZ SUBCOMANDANTE ASHTAR SHERAN y TIMONEADA por EL ESPÍRITU REDIVIVO DE BOB MARLEY SELASSIE (movida a base de COMBUSTIBLE ESPIRITUAL RECICLADO POR LA SUMA DE CADENAS DE ORACIÓN que organizamos en nuestra página de facebook) lelgará para rescatarnos justo antes de que LA TIERRA SE ABRA y seamos devorados por LUCIFER, MEFISTÓFELES Y SAURON!
¡Una vez dentro, PTAHHH, EL CAPITÁN GENERAL DEL SÉPTIMO SUPERCOMANDO CELESTIAL DE JESUSCRISTO NEUSTRO SEÑOR nos ACRIBILLARÁ A TODOS (con una AMETRALLADORA DE AMOR SUPREMO)… para RESUCITAR A LOS SIETE DÍAS!
¡Y una vez resucitados, viveremos en FELICIDAD Y ALEGRÍA PERMANENTE Y CONSONANCIA Y CONCOMITANCIA CON EL SEÑOR, en una CIUDAD DORADA UBICADA EN EL CENTRO EXACTO DEL UNIVERSO (Conocida como “El Cid Campeador del Cosmos”), que VUELA y se BALANCEA SUAVEMENTE, sin ruido de motores ni cosas raras!
¡Esta ciudad tiene CARACTERÍSTICAS ÚNICAS! Además de AIRE ACONDICIONADO, BUFFET FROID y PILETA CLIMATIZADA, mide 1 mm de largo x 1mm de ancho x 1 mm de espesor (y 1 mm de CUARTA DIMENSIÓN!). ¡Así es: Al igual que en los PARADISÍACOS TIEMPOS DE INOCENCIA anteriores al PUTO BIG-BANG, todo estará al lado de todo! ¡Las distancias que nos separan HABRÁN DESAPARECIDO DEFINITIVAMENTE! ¡No deberemos tomar el PUTO COLECTIVO ni el PUTO SUBTE ni el PUTO TREN para ningún lado, ni gastar en nafta ni mandar a arreglar el equipo de GNC ni ninguna de esas mierdas! ¡Basta de sufrir como un condenado para visitar a la suegrita que vive en el PUTO PALOMAR! ¡No más pérdidas de tiempo para ir al nefrólogo que vive en el PUTO RANELAGH o llevar a los chicos a clase de clavicordio en LA PUTA CONSTITUCIÓN DEL ORTO! ¡No hará falta contratar un flete del PUTO MATADEROS al PUTO SAN TELMO para llevar “equipos de música” para tu PUTO RECITAL de tu PUTO GRUPITO DE ROCK DE MIERDA! ¡Adiós a correr y elevar tu stress a niveles astronómicos porque no llegás a buscar el cheque que tienen en la PUTA OFICINA en EL PUTO COLEGIALES y sólo atienden de 11:30 a 11:45 cuando vos estás laburando en EL PUTO SAN ISIDRO! ¡No harán falta celulares ni e-mails no otras herramientas del Maligno, porque con hablar –y ni siquiera muy alto- nuestros vecinos, cónyuges, jefes, compañeros de trabajo y médicos nos escucharán en el acto! Y Sí: estaremos un poco apretados, pero para paliar esta situación está el AIRE ACONDICIONADO y además ASTAR SHERAN, JESÚS y BOB MARLEY nos frotarán segundo a segundo con un COMPUESTO HECHO A BASE DE ALOE VERA y VASELINA, para que no nos joda el tema de las paspaduras!
¡Ese es el Paraíso prometido por la la SÉPTIMA HERMANDAD DEL ADVENIMIENTO DE LOS NIÑITOS DEL SÉPTIMO CRISTO REY©! ¡Envía tu cupón hoy mismo, acepta a Jesucristo Neustro Señor en tu corazón y serás salvo y ya no tendrás que cargar tarjeta SUBE alguna! Y si no, arded en el Infierno y tomad un montón de colectivos y que te cure Lola, capaz que se me mueve un pelo.
(Escrito un día particularmente infernal en el sentido de los traslados y esperas en paradas de colectivo, etc.)