lunes, 12 de septiembre de 2011

Dato 3.565: Cumpleaños


caparros.gifLa probabilidad de que en un grupo de 23 personas reunidas al azar, dos de ellas celebren su cumpleaños el mismo día, es levemente superior al 50 %. ¡Mirá vos! (Fuente: Don García, que dice que se lo dijo su “hija que está estudiando ‘Probabilidades’ en Exactas. Lo pude corroborar con un archivo de Excel (lo adjunto como prueba N° 1) que encontré en Internet y hace la simulación con números generados aleatoriamente.”. Probabilidades de exactitud: Levemente superior al 50 %%)


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jueves, 8 de septiembre de 2011

¡Explican cómo eran antes las cosas!


¡Ja, ja, ja! Veo a ustedes, los jóvenes, vanagloriándose de sus no-logros, y me río: ¡Ja, ja, ja! Si hubieran tenido que no trabajar como no trabajábamos en nuestra época, no habrían durado ni medio asalto. ¡Ja, ja, ja!



Porque antaño –cómo me gusta la palabra antaño, la usaría todo el tiempo, incluso en oraciones donde no corresponde. Por ejemplo, “Me voy a comprar cien gramos de antaño mortadela”- cuando queríamos perder el tiempo -¡y vaya si lo perdíamos!- no teníamos Facebook ni Twitter ni esas herramientas que tienen los pibes de ahora diseñadas para maximizar la pérdida de tiempo. Te sirven la perdición de tiempo en bandeja, no como nosotros. Fijate que allá lejos y hace tiempo –antaño- cuando empecé a trabajar en una oficina, ¿te acordás? (creo que fue hace como OCHO AÑOS), si queríamos perder el tiempo nos teníamos que arreglar prácticamente solos. Escuchame, te estoy hablando de una época donde no te digo ya antaño que no teníamos Facebook. ¡No teníamos YOUTUBE! ¿Vos sabés lo que es eso? Yo te desafío ahora a perder el tiempo sin tener no ya Facebook, tratá de perder el tiempo sin Youtube. Dale, probá. ¡Ahí está, te agarré! ¡Hiciste algo PRODUCTIVO! ¿Ves que no podés?



No hay caso, se les está atrofiando. Te voy a decir más: Cuando yo empecé –allá como en el 2004, 2003, antaño- casi casi casi que no había blogs. Había, pero pocos, es más, yo tenía un blog en esa época –creo que era éste- y casi casi que no sabía lo que era un “blog”, así como ahora todavía no termino de entender lo que es un Twitter o un Cuevana. O un blog, ponele.



No, querido, antaño, para perder el tiempo teníamos que visitar “páginas de Internet”. ¿Qué? Sí, sí, anotá: “Pa-gi-nas-de-In-ter-net”. Sí, con hache. Eso. Así, en pelo, páginas de “Internet”, a lo gaucho, casi como hombres de la edad de piedra. Páginas de Internet de cosas, por ejemplo agarrás y ponés en Google “Monos que tienen cuernos en las manos” y había que ver qué aparecía (Es un ejemplo, no te pongas a googlear “Monos que tienen cuernos en las manos”. Te das cuenta, ni autonomía para googlear cosas tienen los pibes de ahora). O “Batman”, o “Coleccionismo de tapitas de botella”, o “Turururuuipu”.



¿Sabés lo que llegué a hacer cuando ya no sabía cómo perder el tiempo? ¡ESTUDIAR HOLANDÉS ONLINE! (Dato de la vida real) ¿Waar is de toileten? ¿Gaan je das de bioskoop? ¡Me tenía que meter en una página de “Internet” de cosas de clases de holandés antaño online!



¡Había PORNOGRAFÍA! Pero eso era para ver en la casa, porque en el trabajo por algún motivo no te dejaban. No como ahora, que en Facebook no podés ver pornografía y como la gente, el hombre del común digamos, el ciudadano de a pie, el antaño ya no sale de Facebook entonces ya no mira pornografía, con las desgraciadas consecuencias para la continuidad de la especie que esto representa. En fin.



Yo no sé qué va a pasar cuando a los pibes estos de ahora les saquen el Facebook con el virus ese que imbentaron. Ya me los imagino, horas frente a la computadora, diciendo “sí, no… A ver… ¿Qué puedo ver? Eh… ¡Ah! (Angustiado) ¡No sé, no sé! ¡No sé qué hacer con Internet!” y antaño finalmente, como ya no saben cómo perder el tiempo, haciendo cosas. ¡Cosas! ¡Haciéndolas! La-mentable.



Miren, el cocodrilo gigante que encontraron en Filipinas que ya no sé cómo voy a hacer para volver a dormir sabiendo que existe un monstruo semejante y SÍ, YA SÉ QUE LO AGARRARON, PERO SE PUEDE ESCAPAR Y AHORA PEOR, PORQUE LO VAN A PINER EN EL ZOOLÓGICO DONDE HAY GENTE Y SABÉS EL DESPIPLUME QUE PUEDE HACER ESTE BICHO SI SE SUELTA, O NO VISTE KING KONG (enviado por Lucía), el botón para que esté todo bien (enviado por Legally Brunette) y lo primero que sale si googleás “Monos con cuernos en las manos”.


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miércoles, 7 de septiembre de 2011

¡Uhhh, esta carrera es un despelote!


La Universidad Yocontraelmundo de Ciencias Humanas lanza su Master en Desorganización para el último trimestre del año:



1° Año: Desorganización General I. La poca importancia de saber qué día es, o qué hora o en qué país vivís o qué hay que hacer. Cómo convencer a los demás de sos muy “espontáneo”. Introducción a la Economía: Relativización del concepto de “Vencimiento”. Por qué el pagar intereses debería conllevar un trato de cliente preferencial. Agenda I: Su reemplazo por miles de papelitos arrugados guardados en diferentes bolsillos y cajones. Enquilombamiento I y II. Teoría del Caos: Cómo aplicarlo en la vida cotidiana. Ingeniería doméstica I: El apilamiento de cosas. Por qué no es obligatorio obligatorio obligatorio poner lo más grande abajo y lo más chiquito arriba (crítica de la figura geométrica “pirámide” y su superación por el “poliedro irregular truncado con brazos puntiagudos que salen para todos lados”). Despelote I.



2° Año: Economía I: Microingeniería del Crédito. Cómo pagar un préstamo con otros tres préstamos diferentes, dos bancarios y uno personal, mas retiro en efectivo de la tarjeta de crédito, que se pagará con otra tarjeta de crédito y la plata con la que ibas a pagar la luz (que pasará a pagarse el mes que viene en cuotas, mitad Banelco, mitad una tercera tarjeta de crédito). Taller: ¿Es la Cuota nuestra amiga más generosa o un monstruo con piel de cordero? Rudimentos de Contabilidad Creativa. Despiplume 1. Ingeniería Doméstica II: Guardamiento de cosas sucesivas en un cajón, hasta que éste no se puede abrir. Demostración de la inutilidad de los placares, cómodas y cajoneras, y por qué son “un gastadero de guita al pedo, prefiero tener todo a la vista así sé dónde está”. Olvido de cosas I: Relevamiento de lugares ideales para olvidar cosas (bares, taxis, colectivos, salas de espera, burdeles, fumaderos de opio). La conveniencia de llevar innecesariamente a todos lados el paraguas, la agenda (de poseer una), el DNI, el pasaporte, la escritura de tu casa, el título del auto y tu bebé de seis meses. Agenda II: Especialización en la Técnica de Anotamiento Unilateral o T.A.U. (anotar cosas y después no fijarse). Batiburrillo I, II y III. Desorganización general II: El Mundo como una vorágine de formas extrañas, entidades sin sentido que hacen ruido e información inconexa y en un idioma extranjero.



1° Año: Agenda VII: Inicio de diferentes agendas en diversos formatos y repetición de citas en cada una de ellas o la misma. El arte de la superposición de obligaciones (el objetivo es llegar a tener 9 obligaciones simultáneas en diferentes puntos geográficos). Seminario de Multitasking: Cómo hacer cinco cosas al mismo tiempo, todas mal, excepto una, que se hará catastróficamente (Impartido por el Dr. Garimboldi, que contará su experiencia como cardiocirujano y jugador profesional de Playstation 2 en horarios superpuestos. Se solicita puntualidad, ya que el Dr. Garimboldi debe volver a la cárcel en un horario muy estricto). Economía XIV: Pagamiento de la misma cosa dos, o hasta tres veces, y otra cosa ninguna vez. Cómo vivir normalmente si te cortan la luz (Velomancia. Transporte de hielo. Clases de piano. Dactilografía en máquinas de escribir).



7° Año: Ingeniería Doméstica II: La microcompra en el Megasuperhipermercado. Por qué si compramos más de dos sachets de leche por vez terminaremos viviendo bajo un puente. Economía III: Música dodecafónica del siglo XIX. Agenda IIIIII: Tachamiento de nuestras anotaciones más importantes con garabatos incomprensibles mientras hablamos distraídamente por teléfono. Ingeniería Doméstica II: La microcompra en el Megasuperhipermercado. Por qué si compramos más de dos sachets de leche por vez terminaremos viviendo bajo un puente (de nuevo, pero con otro contenido). Grafología Creativa VVV: Tomado de notas con letra de subnormal que después no se entienden un carajo. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Ingeniería Doméstica II: Acumulamiento de cosas en el piso. Cómo caminar sobre ellas sin lastimarse o romperlas. Se complementa con la práctica de tratamientos caseros del broncoespasmo por juntamiento de ácaros. Olla de grillos I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I.



2° Módulo y medio: Ingeniería Doméstica II: Introducción a la sociedad y Estado y al Conocimiento Científico y a la Ingeniería en Sistemas y al Teatro Infantil y a cualquier cosa. Bonga Bonga Bonga III: Puchulu. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. 3° Año: Catuto. ¡Pachomba! 6566%&8?? ‘\’))—##, @@@. Economía 10: Delegación del conocimiento de nuestra deuda en nuestros acreedores. Por qué sale guita. Agenda XIX: Cómo anotar, cómo chequear la agenda a diario y finalmente, cómo no cumplir con lo que dice. Improvisación I, II y JJIK: El cambio de rumbo a ¾ del camino. Por qué es excitante (Taller especializado: ¿Es propio de un espíritu libre y admirable cambiar de rumbo profesional a los 47 años, o francamente es ser medio boludo?) Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Uirrrrrrriurrriuuurrrrrrr I y 98. 2° Año: Manipulación del tiempo. El arte de tardar en todas las actividades de la vida 7 minutos más de lo calculado. Manipulación del tiempo XXX: Licenciatura en el cálculo completamente inexacto (se insta a que los alumnos se autoconvenzan que cruzar la ciudad les lleva 12, 13 minutos, segundos más, segundos menos con toda la furia). Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Reflexología I. Cucú. ¡Qué matete, mama mía! Tengo un hambre que no veo, que pim que pam, y ni hablar del peluquín I; $, POPO y IIIV.



Por favor enviar sus currículums a Corralitos 990, no, pará 888, creo, de 7 a.m. a 4:578 a.m. de miércoles a lunes sin DNI o personalmente, hasta abril del 2010 no no no. Traigan la platita.


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lunes, 5 de septiembre de 2011

¡El Abominable Experimento del Dr. Heiffefr!


El Dr. Hanszs Heiffefr esboza una malévola sonrisa. Su nuevo experimento con cobayos humanos está dando resultado. Desde que el Centro Wiesenthal descubrió su escondrijo en el corazón de la selva ecuatoriana –obligándolo a incendiar su laboratorio para no dejar rastros, y a enterrar vivos sus horrorosos injertos de humanos con utensilios de limpieza- su vida había sido una zozobra constante, ocultándose en los arrabales más inmundos de diversas metrópolis del Tercer Mundo.



Ahora, la ayuda del Conciliábulo de Sigfrid (una organización secreta apoyada por poderosos capitalistas dementes, que impulsa la purificación de la raza humana “a través de todos los medios existentes”) había llegado, depositándole jugosos fondos en su cuenta apócrifa. Y no podía perder el tiempo: la Enfermedad de Heiffefr, que se inoculó a sí mismo impulsado irracionalmente por el SAEH (Síndrome de Abstinencia de Experimentación con Humanos) avanzaba a toda velocidad, mutándolo genéticamente en negro. Cuando el proceso estuviera completo (ya estaba empezando a disfrutar del conjunto “Public Enemy”), la úica salida honorable sería el suicidio.



Por lo que se lanzó de lleno a su último proyecto: la alteración quirúrgica de funciones cerebrales muy muy muy específicas. Si terminaba la Fase 1 antes de morir, estaría satisfecho.



No era obstáculo desde luego que la especialidad del Dr. Heiffefr no fuera la neurocirugía (sí en cambio los litigios sobre accidentes de tránsito, ya que era doctor en abogacía), o que no contara en absoluto con el instrumental adecuado. Al Dr. Heiffefr le bastaba saberse miembro de la raza superior para lograr sus objetivos, cayera quien cayese en el intento. Y así, tras 12.366 experimentos fallidos, había logrado el éxito en los últimos 500 especímenes que la Fuerza de Choque del Conciliábulo trajera a su galpón en el barriode Barracas, ciudad de Buenos Aires.



La operación –realizada con tenedores de plástico, espirales de cuaderno y sacabocados de artesano hippie- había resultado sencilla, una vez que se encontraba el “cómo” a través del ensayo y error. Consistía en el hallazgo y posterior destrucción de la zona del cerebro que controla la interacción de los seres humanos con los cajeros automáticos. El procedimiento transformaba a las víctimas en bestias inferiores sin capacidad de discernimiento, ni criterio ni capacidad intelectual alguna, especialmente a la hora de encontrarse con estos aparatos. Solo liberando a la calle a estos monstruos, el Dr. Heiffhefr lograría uno de los objetivos base del Conciliábulo: sembrar el caos y destruir los nervios y la paciencia de los honrados ciudadanos que esperan para retirar su dinero, sangre y motor a la vez de la Sociedad Moderna.



Ahora el Doctor afloja una a una las correas que sujetan a su pequeño ejército de Golems de carne (aunque se estremece al pensar en los paralelos de su creación con esta bestia mítica de origen hebreo), y les ordena “¡Ahora salgan, y destruyan mediante la lentitud y la inoperancia el funcionamiento de esta sociedad decadente!”



Entonces, lo inesperado: ¡Uno de los experimentos humanos, confundido y fuera de control, se lanza sobre el perverso científico! Éste le ordena “¡Suéltame, abominación! ¡Soy tu Dios!”, pero el solo esfuerzo de decir la complicada palabra “abominación” pulveriza las mermadas energías del anciano. Y el Golem del Cajero Automático, encarnado en el cuerpo de una señora de sesenta años de clase media y de expresión estólida, oprime la garganta del buen doctor hasta arrancarle el último aliento.



Así es el fin del Dr. Hansz Heiffhefr, doctor en abogacía y creador de innombrables experimentos. ¿Acaso entonces tiene la humanidad una esperanza?



¡No! Las bestias, dueñas de una fuerza sobrehumana, destrozan el galpón a manotazos, ganan la calle y se dispersan por toda la ciudad.



Ahora, movidas por una fuerza extraña e inefable, que a duras penas podríamos llamar “voluntad”, las criaturas se introducen en miles de prestigiosas entidades bancarias, e intentan realizar operaciones de Banelco y/u otras. Y es el Caos. No saben cómo hacerlo. No saben. No les sale. No entienden. Largas filas de hombres y mujeres normales se forman detrás de ellas, sufriendo pequeños ACV ante la irritante estupidez bancaria de los Golems.



Los monstruos aprietan los botoncitos del cajero como si tocaran el acordeón, van para adelante y para atrás, lanzan salivosas expresiones de pasmo, le hacen consultas improcedentes al guardia. En ningún momento retiran dinero, sino que hacen cosas innecesarias como consultar su saldo o CBUs de sí mismos u otras personas u objetos u Ovnis, o no se acuerdan la clave. También “pagan cosas” a través del cajero, cosa que debería estar prohibida por la Convención de Ginebra (¡eso se puede hacer en el rapipago, señor!), tardan y se equivocan y quieren anular la operación, y llaman al guardia -abrazándose al cajero para que nadie se lo quite- pidiéndole ayuda, y el guardia es tal vez también un Golem disfrazado y tarda, y llama a un bancario que también es un Golem disfrazado que tarda.



Y tardan y son enanos o ancianos, y tienen perros ciegos que meten irreglamentariamente en el banco, y tardan y la cola cada vez es más larga y vos tenés que sacar plata para llegar a tu puto trabajo y los Golems de mierda tardan y se rascan cabeza y profieren sonidos inarticulados y tardan. Y cuando la bestia en cuestión desiste o se desploma, muerta de rabia y estupidez, le toca a otro que está adelante tuyo. ¡Y resulta que también es un Golem y hace cosas raras y se le “queda” la tarjeta y tarda y llama al guardia y tarda y aprieta los botoncitos al azar y tarda y así y así y así, hasta que algo –el tenue hilo de plata que te ataba a la Civilización- se quiebra en tu interior, y salís a matar gente!



La escena se repite en toda la ciudad y el baño de sangre es inminente. En alguna dimensión oscura e inerte, “algo” del Dr. Heiffhefr lanza una carcajada. Que Dios se apiade de nosotros.



(Escrito tras esperar unos veinticinco minutos en un cajero automático tras tres especímenes de esta calaña)


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Yo contra la Negación!



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viernes, 2 de septiembre de 2011

Dato 3.563: Hawaii


caparros.gifEl primer país que reconoció nuestra independencia fue Hawaii, antes de haber sido convertido en un Estado de USA. Fue en 1818 y su rey se llamaba Kamehameha I. Lo hizo al firmar un tratado con Hipólito Bouchard. ¡Mirá vos! (Fuente: Unservidor, que no dice de dónde lo sacó. Probabilidades de exactitud: 170 %%, le bajé un poco porque es confuso que lo del miravós sea eso de la Independencia y no que el rey se llamara igual al superpoder de Dragonball Z. No sé, es raro, es turbio, polémico, produce “ruido” en el esquema comunicacional, es confuso, no lo entiendo y lo que no entiendo debe ser destruido)


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miércoles, 31 de agosto de 2011

¡Revelan Verdad Universal sobre indumentaria de trabajo!


Hola, soy una plantita, una plantita, qué linda la plantitaNOOO, TA BIEEEEN, SOY YOOOO, HOY ME DA PAJA APARECER BAJO OTRA ENCARNACIÓOON, SOY DIOOOOS, BAJANDO DESDE LA ESTRATÓSFERA HASTA USTEDEEEES, POBRES Y MALOLIENTES MORTALEEEES. UN CHISTE: ¿CUÁNTOS MORTALES SE NECESITAN PARA CAMBIAR UNA LAMPARITAAAAA? ¡DOS! (Se ríe de una manera muy desagradable y estúpida) ¡JUA, JUA, JUA, JUA, JUA, JUA! ¿EH? ¿CÓMO QUE “LO CONTÉ MAL”? ¿PERO VOS SABÉS CON QUIÉN ESTÁS HABLANDOOOO? ¡CON DIOS, EL TODOPODEROSOOO, ETC. ETC. ETC! (Papirotazo en la nuca) ¡AVIVATE, QUERIDOOO!



BUENO, VINE PORQUE TENÍA VERDAD UNIVERSAL (carraspea). ES ASÍ:



UNA MANERA DE SABER SI TENÉS UN TRABAJO DE MIERDA ES SI TE OBLIGAN A USAR GORRAAAAA. NO ES QUE TODOS LOS TRABAJOS DE MIERDA TE OBLIGUEN A USAR GORRA, POR EJEMPLO LOS DESTAPADORES DE CLOACAAAS NO, PERO SI TE OBLIGAN A USAR GORRA ES SEGURO QUE ES UN TRABAJO DE MIERDAAA. EMPLEADO DE MACDONALD, DE CADENA DE CASA DE PASTAAAS, DE CARGAR COMBUSTIBLEEEE, POLICÍAAA, MILICOOOO. OK, SI SOS VICEBRIGADIER DE BRIGADA CAPAZ TE PAGAN MEJOR, PERO NADIE TE PUEDE OBLIGAR A USAR GORRA PORQUE TENÉS ARMAAAS. Y PILOTO DE AVIÓN TAMBIÉEEN, SÍ, TAMBIÉEEN, PORQUE SE HACEN TODOS LOS LANGAS, UY, SOY PILOTO DE AVIÓN, DESAFÍO LAS LEYES DE LA FÍSICA HACIENDO FLOTAR 1000.66.7..00&%&0.00 TONELADAS DE ACERO POR EL AIRE PERO AL FINAL VIVEN HACIENDO PARO, ASÍ QUE TAN TAN TAN PORONGAS NO DEBEN SEEER. NO OCURRE LO MISMO CON EL CASCOOOO, QUE ES CIERTO QUE MINERO, OBRERO, MOTOQUERO USAN TODOS CASCO Y SON TRABAJOS DE MIERDA, PERO DE GOLPE CON CASCO PODÉS SER ASTRONAUTAAAA, ENTENDÉS O ESTÁS PAPANDO MOSCAS? (Cachetazo) GORRA = ANDATE DE ESE LABURO EN CUANTO PUEDAS. Y AHORA ME VOY. VOLANDO. ¡SUIIISHHHH! (Se va corriendo, con una toalla haciendo las veces de capa. En eso se tropieza y se cae estruendosamente, se levanta con cara de pocos amigos y después se desmaterializa, ofuscado)



Miren qué hermoso, unos hijos de puta que te venden alambre de púa en forma de mariposita, vidrios cortantes para la medianera en forma de arbolitos, etc.


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