No es argentino (Es de Taiwan) ni se asemeja al hombre araÑa. En realidad se parece un poco a Bernardo Neustadt. Lo vende un seÑor en la calle Florida y consiste en un pequeÑo androide de plástico cuyas extremidades terminan en unas esferas pegajosas y levemente repugnantes. Cuando el vendedor lo arroja contra la pared, el homúnculo repta y desciende prodigiosamente. Cuando intentamos la hazaÑa en casa, rebota contra la pared, cae atrás de la cama y sus esferas se llenan de pelusa, quedando inutilizado para siempre. Pero por un peso qué querés.
jueves, 25 de marzo de 2004
Coso 2: El “Hombre AraÑa Argentino”
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